Montás: Modelo de crecimiento genera grandes desigualdades en RD

Temistocles_MontasEl ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Temístocles Montás, afirmó aquí que las grandes desigualdades en la calidad de vida que persisten en República Dominicana se deben al modelo de crecimiento fundado en el turismo y zonas francas que solo mejoran la situación socioeconómica en los territorios donde se concentra la inversión pública y privada. Montás expresó que si bien República Dominicana y América Latina han logrado la cohesión nacional, aun no hay cohesión social porque no es posible lograrla sin consolidar una armonía en la inversión territorial.

Al comentar una conferencia del ingeniero Otto Granados, director del Instituto de Administración Pública del Sistema Tecnológico de Monterrey, México, dictada en Santiago la noche del martes, Montás planteó que “las regiones que no han sido favorecidas por el modelo de desarrollo económico focalizado en el turismo, los servicios y las zonas francas, y por las inversiones del sector público y privado, se han convertido en focos concentradores de pobreza en general, y de pobreza extrema en particular”.

Afirmó que el ingreso per cápita según el territorio es en el Distrito Nacional de 16,119.3 pesos, al que le sigue la provincia La Altagracia, con 8,879.0 pesos per cápita, y luego Santiago 8,415.8.

“Todo esto está asociado al hecho de que esos son los lugares donde en gran medida ha ejercido impacto el modelo económico que hemos tenido en la República Dominicana de turismo, zonas francas y servicios”, apuntó Montás, según una nota de la Unidad de Comunicaciones del Ministerio de Economía.

El funcionario dijo que los habitantes de la provincia La Altagracia tienen más ingresos per cápita que Santiago, pero que son las provincias turísticas como La Romana, que tiene un ingreso per cápita de 7,920 pesos, Puerto Plata, Samaná, los lugares donde se ha concentrado el modelo económico, son los que exhiben mejor comportamiento.

Recordó que otro factor donde se puede observar el desequilibrio es en el porcentaje de población que vive en pobreza, que es de 41%, pero los territorios donde no va la inversión que privilegia el modelo, están por encima del promedio nacional.

Montás informó que las provincias que viven por debajo del promedio nacional son el Distrito Nacional con un 23.7% de población pobre, Santiago con 34.2% y La Altagracia 30.4%, “lo que significa que de alguna manera en los lugares donde se ha concentrado el modelo de desarrollo económico de la República Dominicana, la situación social es muy diferente a lo que ha ocurrido en otras provincias del país”.

La actividad fue celebrada en el Centro León en el marco del VI Conversatorio “Santiago para Pensar” que auspicia la oficina del senador Julio César Valentín, en la que intervino, además, el empresario Felix García.

Explicó que existen dos factores condicionantes del desarrollo o la pobreza en el territorio son que son “el potencial para el desarrollo productivo y la productividad” de un lado y el gasto en inversión (pública o privada) que se realice en el territorio.

Sostuvo Montás que en República Dominicana, el territorio presenta distintos niveles de productividad, siendo alta en los valles de la cordillera Central y septentrional y llanuras costeras del Caribe, media en la llanura oriental y el área del piedemonte de la cordillera central, zona baja de la cordilleras septentrional y central, en la región noreste y en las zonas serranas de San Juan y Baoruco, y limitada en zonas de a cordilleras Central, Septentrional y Oriental y serranas correspondientes a Baouco y Neiba, entre otras.

Señaló que el origen de esas disparidades está en el uso (adecuado o inadecuado) que se realiza de los suelos y al nivel de dotación de suelos productivos, que varía de territorio a territorio.

Frente a esta realidad, Montás admitió que hay “poca transparencia en el flujo de recursos entre gobierno central y gobiernos locales” lo que ejemplifica con el incumplimiento de la ley que establece que 10% de los ingresos corrientes debe dirigirse a los ayuntamientos pero no se ha cumplido.

Igualmente el ministro agregó que la mayor parte de los municipios tiene deudas asociadas al pago del alumbrado público y en los últimos años el asfaltado de calles ha sido una labor compartida, pero mayormente ejecutado por el gobierno central.

Afirmó que con la implementación de la Estrategia Nacional de Desarrollo 2010-2030 en República Dominicana hay un acercamiento para abordar la compleja situación de las disparidades regionales y municipales fundamentado en el enfoque de la nueva ruralidad y en el manejo de varios instrumentos que buscan el traspaso de competencia a los gobiernos locales con el objetivo de “integrar la dimensión de la cohesión territorial en el diseño y la gestión de las políticas públicas”.

Montás definió ese objetivo como alcanzable si se siguen siete líneas de acción de la Estrategia, pero esencialmente las relativas a la disposición de “diseñar e implementar un Plan de Ordenamiento Territorial que facilite la gestión integral de riesgos, regule el uso del suelo e incentive el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, a partir de las potencialidades que presentan las grandes regiones estratégicas de planificación del desarrollo”.

Además, consideró esencial que se cumpla con el dispositivo que ordena “establecer un Fondo de Cohesión Territorial para promover el co-financiamiento entre gobierno central y gobiernos locales de proyectos de inversión pública, con énfasis en los municipios más deprimidos”.

“Entiendo que para revertir la tendencia a que el señor Otto Granados hiciera en su exposición, en especial la relativa a la disputa por los recursos financieros limitados y a la concentración del actividades en unos pocos centros urbanos,  se hace necesario que el gobierno central trabaje de manera muy estrecha con los gobiernos locales”, puntualizó Montás.

Recordó que la Estrategia señala como lineamiento estratégico “impulsar el desarrollo local, provincial y regional, mediante el fortalecimiento de las capacidades de planificación y gestión de los municipios, la participación de los actores sociales y la coordinación con otras instancias del Estado, a fin de potenciar los recursos locales y aprovechar las oportunidades de los mercados globales”.

RECOMENDACIONES

Para Montás, revertir esa realidad implica fortalecer las capacidades técnicas, gerenciales y de planificación de los gobiernos locales para formular y ejecutar políticas públicas de manera articulada con el gobierno central.

Asimismo, “transferir gradualmente a los municipios las competencias, recursos y funciones  tributarias para mejorar la oportunidad y calidad de los bienes y servicios públicos prestados a los munícipes”, a la vez que se identifican y resuelven los conflictos de competencias y atribuciones entre autoridades municipales y centrales.

“Se hace necesario… Incrementar las sinergias gobierno central –gobiernos municipales, la transferencias de nuevas competencias y las delegación de funciones que eventualmente pudiese realizar el gobierno central hacia los gobiernos locales”, recomendó Montás.